Nuestra historia
Nacidos del Atlas,
hechos para ti
El origen
Empezó entre dos amigas
Yasmina, originaria de Tánger, guardaba en su rutina diaria los aceites, las arcillas y los rituales que había heredado de su familia. Un día empezó a compartirlos con Sandra, su amiga en Barcelona. La reacción fue inmediata: aquello no podía seguir siendo un secreto entre dos.
De esa amistad nació Belleza Marroquí. Una puso el conocimiento directo del producto, las regiones y las cooperativas de Marruecos. La otra, la mirada de marca y la operación necesaria para que ese gesto cotidiano llegara a más personas sin perder lo que lo hacía especial.
Hoy trabajamos con cooperativas marroquíes certificadas en las regiones de Souss-Massa, Figuig y el Atlas Medio — cooperativas que apoyan directamente a las mujeres bereberes que conservan estos rituales. Cada lote es pequeño, cada ingrediente es de temporada.

Las fundadoras
Dos miradas, un mismo cuidado
Yasmina
Cofundadora · Producto y origen
Tánger → Barcelona
Creció entre los rituales familiares de su Tánger natal. Es quien selecciona las cooperativas, valida cada lote y traduce siglos de cosmética marroquí en rutinas cotidianas.
Sandra
Cofundadora · Marca y operaciones
Barcelona
La primera en probarlo todo. Lleva la marca, la experiencia del cliente y la operación en España. Convirtió un gesto entre amigas en un proyecto con futuro.
«Nunca quisimos fundar una marca. Queríamos que lo que usábamos entre amigas pudiera llegar a más personas sin perder lo que lo hacía especial.»
Yasmina & Sandra
Lo que nos define
Nuestros valores
Origen certificado
Cada ingrediente tiene trazabilidad completa desde su región de origen en Marruecos hasta tu hogar.
Comercio justo
Trabajamos directamente con cooperativas certificadas que apoyan a las mujeres bereberes del Atlas, sin intermediarios.
Formulación limpia
Sin parabenos, sin silicones, sin fragancias sintéticas. Solo lo que la naturaleza ofrece.
Envases conscientes
Vidrio reciclable, papel sin blanquear y tintas vegetales en todo nuestro packaging.